Dermocosmética

Cómo elegir tu protector solar: guía rápida para esta temporada

FPS, amplio espectro, textura y tipo de piel: todo lo que tenés que mirar antes de comprar tu protector solar, explicado de forma simple.

Protector solar aplicado sobre la mano

Con la llegada de la primavera, la radiación UV aumenta y la protección solar pasa a ser parte del día a día, no solo de las vacaciones. Estas son las claves para elegir bien.

Qué significa el FPS

El factor de protección solar (FPS) indica cuánto protege el producto frente a los rayos UVB, los principales responsables de las quemaduras. Para el uso diario se suele recomendar FPS 30 o más, y FPS 50 o más para exposiciones prolongadas, pieles muy claras o niños.

Que sea de amplio espectro

Además de los UVB, los rayos UVA penetran más profundo en la piel y se asocian al envejecimiento prematuro y a las manchas. Buscá en el envase la indicación de protección UVA o amplio espectro.

Elegí la textura según tu piel

  • Piel grasa o con tendencia acneica: fluidos, geles o fórmulas oil free y no comedogénicas.
  • Piel seca: cremas o lociones con activos hidratantes.
  • Piel sensible: fórmulas sin perfume e hipoalergénicas.
  • Para hacer deporte o ir al agua: fórmulas resistentes al agua y al sudor.

Consejo: el mejor protector es el que te resulta cómodo, porque es el que vas a usar todos los días.

Cómo aplicarlo bien

  1. Aplicalo unos 20 a 30 minutos antes de exponerte al sol.
  2. Usá una cantidad generosa: la falta de cantidad es el error más común.
  3. Renová la aplicación cada 2 horas y después de nadar o transpirar.
  4. No te olvides de orejas, cuello, empeines y la parte de atrás de las manos.

Bebés y niños

Los menores de 6 meses no deberían exponerse al sol de forma directa. Para niños más grandes existen fórmulas pediátricas específicas. Ante cualquier duda, consultá con el pediatra.

Encontrá protectores solares para cada tipo de piel.

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Esta información es orientativa y no reemplaza la consulta con tu médico o farmacéutico. Ante cualquier duda, consultá a un profesional de la salud.